Yoga para Niños

¿Qué vas a leer?

El yoga para niños puede ayudar a contrarrestar el estrés que experimentan los pequeños que viven en un mundo acelerado. Conoce los beneficios de enseñar yoga a los niños.

Nuestros hijos viven en un mundo apresurado de padres ocupados, presiones escolares, lecciones incesantes, videojuegos, centros comerciales y deportes competitivos. Normalmente no pensamos que estas influencias sean estresantes para nuestros hijos, pero a menudo lo son. El ritmo frenético de la vida de nuestros hijos puede tener un profundo efecto en su alegría innata, y normalmente no para bien.

He descubierto que el yoga puede ayudar a contrarrestar estas presiones. Cuando los niños aprenden técnicas para la salud personal, la relajación y la realización interior, pueden afrontar los retos de la vida con un poco más de facilidad. El yoga a una edad temprana fomenta la autoestima y la conciencia corporal con una actividad física que no es competitiva. Fomentar la cooperación y la compasión -en lugar de la oposición- es un gran regalo para nuestros hijos.

Los niños obtienen enormes beneficios del yoga. Físicamente, mejora su flexibilidad, fuerza, coordinación y conciencia corporal. Además, mejora su concentración y su sensación de calma y relajación. Haciendo yoga, los niños se ejercitan, juegan, conectan más profundamente con su yo interior y desarrollan una relación íntima con el mundo natural que les rodea. El yoga hace aflorar esa maravillosa luz interior que tienen todos los niños.

Cuando los yoguis desarrollaron las asanas hace muchos miles de años, aún vivían cerca del mundo natural y utilizaban animales y plantas como inspiración: el aguijón de un escorpión, la gracia de un cisne, la estatura firme de un árbol. Cuando los niños imitan los movimientos y sonidos de la naturaleza, tienen la oportunidad de meterse en otro ser e imaginar que asumen sus cualidades. Cuando asumen la postura del león (Simhasana), por ejemplo, experimentan no sólo el poder y el comportamiento del león, sino también su propio sentido del poder: cuándo ser agresivo, cuándo retirarse. Los movimientos físicos introducen a los niños en el verdadero significado del yoga: la unión, la expresión y el honor de uno mismo y de su parte en la delicada red de la vida.

Aprende a enseñar cómo aprenden los niños

El yoga con los niños ofrece muchas posibilidades de intercambiar sabiduría, compartir buenos momentos y sentar las bases de una práctica para toda la vida que seguirá profundizando. Todo lo que se necesita es un poco de flexibilidad por parte del adulto porque, como descubrí rápidamente cuando empecé a enseñar la práctica a niños de preescolar, el yoga para niños es muy diferente al yoga para adultos.

Hace seis años, tuve mi primera experiencia enseñando yoga a niños en una escuela Montessori local. Esperaba la oportunidad con confianza; al fin y al cabo, llevaba bastante tiempo enseñando yoga a adultos, tenía dos hijos pequeños y había enseñado escritura creativa durante varios años en varias escuelas de Los Ángeles. Pero tras dos clases con un grupo de niños de 3 a 6 años, tuve que reevaluar seriamente mi enfoque. Tenía que aprender a soltar (la misma práctica que había estado predicando durante años) mi agenda y mis expectativas de lo que es y no es el yoga.

Cuando empecé a honrar la inteligencia innata de los niños y a sintonizar con la forma en que ellos me instruían para instruirles, empezamos a co-crear nuestras clases. Utilizábamos las asanas de yoga como trampolín para la exploración de muchas otras áreas -adaptaciones y comportamientos de los animales, música y tocar instrumentos, contar historias, dibujar- y nuestro tiempo juntos se convirtió en un enfoque verdaderamente interdisciplinar del aprendizaje. Juntos tejíamos historias con nuestros cuerpos y mentes en un flujo que sólo podía darse en el juego de los niños.

Los niños empezaron a llamarme Sra. Yoga, y yo les llamé Niños Yoga. Seguimos trabajando y jugando juntos hasta que nuestras creaciones florecieron en un programa llamado YogaKids. El programa combina técnicas de yoga diseñadas especialmente para los niños con la teoría de las inteligencias múltiples del Dr. Howard Gardner. Gardner, autor y profesor de educación en la Escuela Superior de Educación de Harvard, describe ocho inteligencias innatas en todos nosotros -lingüística, lógica, visual, musical, cinestésica, naturalista, interpersonal e intrapersonal- y subraya que hay que dar a los niños la oportunidad de desarrollar y encarnar tantas de ellas como sea posible.

De acuerdo con esta teoría, YogaKids integra la narración de cuentos, los juegos, la música, el lenguaje y otras artes en un plan de estudios completo que involucra al «niño completo». Empleamos lecciones de ecología, anatomía, nutrición y vida que se hacen eco de los principios yóguicos de interdependencia, unidad y diversión. Sobre todo, nuestro programa involucra a toda la mente, el cuerpo y el espíritu de una manera que honra todas las formas de aprendizaje de los niños.

Cómo puedes beneficiarte de enseñar yoga a los niños

Si estás pensando en enseñar yoga a los niños, hay algunas cosas generales que debes saber para mejorar tu experiencia. El mayor reto con los niños es mantener su atención el tiempo suficiente para enseñarles los beneficios del yoga: quietud, equilibrio, flexibilidad, concentración, paz, gracia, conexión, salud y bienestar. Por suerte, a la mayoría de los niños les encanta hablar y moverse, y ambas cosas pueden ocurrir en el yoga. Los niños saltarán ante la oportunidad de asumir el papel de animales, árboles, flores, guerreros. Tu papel es dar un paso atrás y permitirles ladrar en la Postura del Perro, sisear en la cobra y maullar en el estiramiento del gato. También pueden recitar el abecedario o el 123 mientras mantienen las posturas. El sonido es una gran liberación para los niños y añade una dimensión auditiva a la experiencia física del yoga.

Los niños necesitan descubrir el mundo por sí mismos. Decirles que piensen más, que lo hagan mejor o que sean de una determinada manera porque es buena para ellos no es lo más adecuado. En su lugar, proporciona un entorno cariñoso, receptivo y creativo para que descubran sus propias verdades. Mientras realizan las distintas asanas de animales y de la naturaleza, haz que sus mentes profundicen en su conciencia. Cuando sean serpientes (Bhujangasana), invítales a imaginar realmente que sólo son una larga columna vertebral sin brazos ni piernas. ¿Podrían seguir corriendo o trepando a un árbol? En la Postura del Árbol (Vrksasana), pídeles que se imaginen que son un roble gigante, con raíces que salen de la parte inferior de sus pies. ¿Podrías permanecer en la misma posición durante 100 años? Si te cortaran, ¿estaría bien? ¿Te dolería?

Cuando se estiran como un perro, se equilibran como un flamenco, respiran como un conejo o se mantienen fuertes y altos como un árbol, están estableciendo una conexión entre el macrocosmos de su entorno y el microcosmos de sus cuerpos. La importancia de la reverencia a toda la vida y el principio de interdependencia se hacen evidentes. Los niños empiezan a comprender que todos estamos hechos de la misma «materia». Sólo que tenemos formas diferentes.

Piensa en ti mismo como un facilitador más que como un maestro. Guía a tus hijos y, al mismo tiempo, abre tu corazón y déjate guiar por ellos. Sin duda, te invitarán a un mundo ilimitado de asombro y exploración. Si decides unirte a ellos, el proceso de enseñanza/aprendizaje será continuamente recíproco y proporcionará una oportunidad para que todos creen, se expresen y crezcan juntos.

¿Buscas Yoga para Niños en Córdoba? Te invitamos a venir y probar nuestras clases en Córdoba, te estamos esperando.

Laura Raya

Laura Raya

☀️ Cordobesa, licenciada por la UCO en Periodismo y como Instructora de Yoga y Salud Personal, trabajando en Diario Córdoba apasionada por el yoga, la salud y la música. ¡Pon Yoga en tu vida! 🧘

Artículos Recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *