Meditación y Mindfulness

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La meditación y la atención plena se realizan manteniendo el cuerpo completamente quieto y centrando la mente en estar en el momento presente. En las últimas décadas, los estudios científicos han demostrado que estas antiguas prácticas de meditación y atención plena son eficaces para una mente sana y equilibrada.

Medita concentrándote en la observación de tu respiración

La meditación consiste en centrar tu mente en un punto, y utilizar este punto focal como ancla. Cada vez que notes que tu mente se ha desviado hacia otros pensamientos, utiliza esta constatación como recordatorio para volver a centrar la mente.

Una de las herramientas más sencillas para centrarse durante la meditación es observar la respiración. Puedes empezar con una breve indagación sobre la respiración, notando la velocidad y la profundidad de la misma. Luego, a partir de aquí, empieza a centrar la atención de tu mente en observar el flujo regular de tu respiración. Cada vez que notes que estás pensando en algo distinto a tu respiración, puedes guiar amablemente tu atención de vuelta a la respiración.

Al principio puedes notar que te resulta difícil mantener la concentración durante mucho tiempo. O que te distraes con tus pensamientos, y pasa algún tiempo antes de que te des cuenta de que tu mente se ha alejado. No te desanimes por esto, ¡es parte de la práctica! A lo largo de un periodo de tiempo de práctica constante -que puede ser de sólo 10 minutos al día- empezarás a ser capaz de concentrarte y centrarte en tu respiración durante periodos de tiempo más largos.

Practicar la atención plena puede ayudarte a integrar el yoga en tu vida diaria

La práctica de la atención plena consiste en ser consciente de todo nuestro ser. Esto incluye observar cómo se siente el cuerpo, notar lo que ocurre con la respiración y tomar conciencia de los pensamientos y sentimientos. Una forma de practicar la meditación de atención plena puede ser haciendo un escaneo del cuerpo mientras estás tumbado de espaldas, con los ojos cerrados en la postura del cadáver (Savasana).

La belleza de las prácticas de atención plena es que puedes practicarlas en cualquier momento del día y en cualquier lugar. No siempre tienen que hacerse formalmente durante largos periodos de tiempo, aunque la práctica formal de la meditación te ayudará a estar atento durante el día. También puedes trabajar para integrar momentos informales de atención plena en tu vida diaria. Por ejemplo, intenta simplemente hacer una pausa entre las actividades diarias y tomarte de 1 a 5 minutos para observar tu respiración, o escanear mentalmente tu cuerpo. Lo único que tienes que hacer es acordarte -lo que no siempre es fácil- de tomarte el tiempo necesario para hacer una pausa en distintos momentos del día y ser consciente de tu respiración y tu cuerpo.

Laura Raya

Laura Raya

☀️ Cordobesa, licenciada por la UCO en Periodismo y como Instructora de Yoga y Salud Personal, trabajando en Diario Córdoba apasionada por el yoga, la salud y la música. ¡Pon Yoga en tu vida! 🧘

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