Practicar yoga con lesiones

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Cuando tienes una lesión, puede resultar intimidante practicar yoga. Cada lesión es diferente y requiere una evaluación individual por parte de un profesional de la salud para saber si es apropiado hacer yoga. A continuación puedes encontrar algunos consejos sobre lo que hay que tener en cuenta antes de hacer yoga con una lesión, y cómo enfocar tu práctica de yoga con una lesión.

El yoga puede ser útil para recuperarse de las lesiones, pero asegúrate de comprobar primero con tu médico que el yoga es recomendable con tu lesión

Los practicantes de yoga y los profesionales de la salud reconocen que el yoga es una herramienta útil para crear salud en el cuerpo y la mente. Los médicos y fisioterapeutas suelen recomendar el yoga como terapia alternativa para ayudar a los pacientes a recuperarse de las lesiones, encontrar el equilibrio del cuerpo y hacer frente al estrés. Es muy común que cuando tienes una lesión te preocupes por cómo hacer yoga de forma segura, de manera que no agrave tu lesión y, con suerte, incluso ayude a la recuperación.

Antes de iniciar una práctica de yoga con una lesión existente, es importante que consultes con tu médico si es recomendable. Como regla general, da a tu cuerpo el tiempo suficiente para descansar después de sufrir una lesión, antes de empezar a mover la zona lesionada. El tiempo necesario para descansar dependerá de la naturaleza y la gravedad de la lesión. Aunque los profesores de yoga pueden aconsejarte sobre cómo modificar las posturas en función de tu lesión, sólo tú puedes sentir lo que ocurre en tu cuerpo.

Aprende a sintonizar con tu cuerpo

Especialmente cuando tienes una lesión, es necesario estar en sintonía con lo que siente tu cuerpo cuando haces determinados movimientos. Esto te ayudará a determinar si ciertos movimientos son adecuados para ti en un momento dado. Tienes que aprender a distinguir entre las sensaciones corporales generales y el dolor. Es probable que durante el yoga sientas sensaciones y dolores musculares en el cuerpo relacionados con el estiramiento o el fortalecimiento. Esto es diferente al dolor agudo o consistente que podrías experimentar como una advertencia de tu cuerpo para evitar un movimiento concreto. Recuerda que cada día será diferente y que el hecho de que un día hayas sentido dolor al realizar un movimiento concreto no significa que vayas a sentir el mismo dolor unas semanas después.

Si te apuntas a una clase de yoga, informa siempre al profesor de la lesión que tienes, para que pueda apoyarte y evitar ajustar la zona lesionada. Ten cuidado, especialmente si eres nuevo en el yoga y empiezas a practicarlo en casa por tu cuenta con una lesión. Asegúrate de estar informado sobre los movimientos que deben evitarse, y de no forzarte más allá de lo que te resulte cómodo. Recuerda que algunos dolores pueden no aparecer hasta que hayas terminado de practicar yoga, así que asegúrate de observar lo que ocurre no sólo durante la práctica, sino también después.

Laura Raya

Laura Raya

☀️ Cordobesa, licenciada por la UCO en Periodismo y como Instructora de Yoga y Salud Personal, trabajando en Diario Córdoba apasionada por el yoga, la salud y la música. ¡Pon Yoga en tu vida! 🧘

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